Basta cerrar los ojos

La poesía de Darío Jaramillo Agudelo se ofrece como una invitación para transitar con ella por los comunes rumbos de la experiencia humana: la anhelante espera del ser amado –la celebración de esa plenitud y la constatación de su pérdida–, el azoro ante la más poderosa existencia de los gatos, las piedras y los árboles, la nitidez con que esto que llamamos la vida se presenta de pronto, por las noches, cuando las aguas del sueño nos transportan hacia esa otra orilla donde es posible ser todos y ninguno. Nostalgia incesante y memoria recobrada; dolor y gozo de saberse mortal y...


























































