La hospitalidad del pensar

¿Cuál es el origen último de la religiosidad humana? En estas épocas de cientificismo e ilimitado pragmatismo, en estos días en los que Dios parece bien muerto y aún mejor enterrado ¿hay algún motivo sensato y legítimo para reconocer una dimensión religiosa de la existencia? ¿Y qué es lo que distingue una existencia auténticamente religiosa de aquella otra que cree serlo y, sin embargo, no lo es? ¿No son, acaso, el modo de orar y de realizar la propia vida en la esfera ética, social y política lo que permite reconocer esa autenticidad? Estas preguntas fundamentales, tratadas...


























































