El Caballero Encantado

Resumen del Libro

El héroe (por fuerza) de esta fábula verdadera y mentirosa, don Carlos de Tarsis y Suárez de Almondar, Marqués de Mudarra, Conde de Zorita de los Canes, era un señorito muy galán y de hacienda copiosa, criado con mimo y regalo como retoño único de padres opulentos, sometido en su adolescencia verde a la preceptoría de un clérigo maduro, que debía enderezarle la conciencia y henchirle el caletre, de conocimientos elementales. Por voces públicas se sabe que quedó huérfano a los veinte años, desgracia lastimosa y rápida, pues padre y madre fallecieron con diferencia tan sólo de tres meses, dejándole debajo de la autoridad de un tutor ni muy blando ni muy riguroso; sábese que en este tiempo Carlitos se deshizo del clérigo, despachándole con buen modo, y se dedicó a desaprender las insípidas enseñanzas de su primer maestro, y a llenar con ávidas lecturas los vacíos del cerebro. Lo que se decía del señor Marqués de Torralba de Sisones, padrino y tutor de Carlitos, es como sigue: Aunque el buen señor vivía en continuo metimiento con gente de sotana y hocicaba con el Nuncio y el Marqués de Yébenes, estaba, como quien dice, forrado por dentro de tolerancia y benignidad, virtudes que no eran más que formas de pereza. Por esta razón gastó manga muy ancha con su pupilo, y no le puso ningún reparo para que leyese cuanto le pidieran el cuerpo y el alma, ni para mantener constante trato con muchachos de ideas ardorosas y atropellada condición, despiertos, redichos, incrédulos como demonios. Pero en estas menudencias o chiquilladas no paraba mientes el Marqués tutor, caballero de cortas luces. A su ahijado no exigía más que un cumplimiento exacto de las fórmulas y reglas del honor, la cortesía, el decoro en las apariencias. Nada de escándalos, nada de singularizarse en sitios públicos; evitar en todo caso la nota de cursi; proceder siempre con distinción; divertirse honestamente; al teatro a ver obras morales, cuando las hubiere; a misa los domingos por el que no digan, y por las noches, a casita temprano.

Descargar Libro

A continuación, te presentamos diversas opciones para adquirir el libro.

Valoración

Popular

4.3

37 Valoraciones Totales


Biografía de Benito Pérez Galdós

Benito Pérez Galdós (1843-1920) fue uno de los más destacados novelistas españoles del siglo XIX y se le considera un pilar fundamental de la literatura en lengua española. Nació el 10 de mayo de 1843 en Las Palmas de Gran Canaria, en el seno de una familia acomodada que le permitió recibir una buena educación. Desde joven, Galdós mostró un interés por la literatura y el teatro, influenciado por autores como Charles Dickens y Honoré de Balzac.

En 1862, Galdós se trasladó a Madrid para estudiar Derecho, aunque pronto abandonó la carrera para dedicarse por completo a la escritura. Su primera obra publicada fue La fontana de oro en 1868, una novela que sentó las bases de su estilo narrativo. A lo largo de su vida, Galdós cultivó múltiples géneros literarios, incluyendo la novela, el teatro y el ensayo, pero su mayor legado se encuentra en su obra novelística.

A finales de la década de 1870 y durante la de 1880, Pérez Galdós consolidó su reputación con una serie de novelas que reflejaban la realidad social, política y económica de la España de su tiempo. Entre sus obras más reconocidas se encuentra Los episodios nacionales, una serie de 46 novelas que abordan la historia de España desde el motín de Aranjuez en 1808 hasta la Restauración en 1874. Esta obra no solo es un testimonio literario de la historia española, sino que también ofrece una profunda reflexión sobre la identidad nacional.

A través de su estilo detallado y su capacidad para crear personajes memorables, Galdós exploró temas como la lucha de clases, la moral y el destino. Su obra más famosa, Marianela, presenta la historia de una joven huérfana que se enamora de un ciego, un relato que cuestiona la concepción de la belleza y la percepción del mundo. Su estilo se caracteriza por un realismo intenso que destaca el sufrimiento humano y la complejidad de las relaciones interpersonales.

Además de su labor como novelista, Galdós también fue un prolífico dramaturgo. Sus obras de teatro, como Electra y El alcalde de Zalamea, destacaron por su crítica social y política, así como por la exploración de la psique humana. Esta faceta de su carrera lo llevó a ser muy influyente en el desarrollo del teatro español, inspirando a generaciones posteriores de dramaturgos y escritores.

En 1897, Galdós fue elegido miembro de la Real Academia Española, un reconocimiento a su contribución a la literatura española. Sin embargo, su relación con la prensa y las instituciones literarias fue a menudo tensa, ya que su crítica a la sociedad y la política de la época le valieron tanto admiradores como detractores.

A lo largo de su vida, Galdós también se interesó por la política y estuvo involucrado en movimientos progresistas. Defensor de la educación y de los derechos sociales, abogó por un cambio en la estructura socioeconómica de España, lo que se refleja en la crítica social que permea muchas de sus obras.

En los últimos años de su vida, Benito Pérez Galdós enfrentó problemas de salud, pero continuó escribiendo hasta su muerte, que ocurrió el 4 de enero de 1920 en Madrid. Su legado literario perdura hasta hoy y sigue siendo objeto de estudio y admiración. Galdós es recordado no solo como un gran novelista, sino también como un testigo agudo de su tiempo, un intelectual comprometido y un defensor de la justicia social.

La influencia de Galdós en la literatura contemporánea es innegable, y su obra sigue siendo un referente para escritores, críticos y lectores que buscan entender la complejidad de la sociedad española. Sin duda, su vida y obra se inscriben en la historia de la literatura como símbolos del realismo y de una profunda empatía por la condición humana.

Otros libros de Benito Pérez Galdós

Más libros en la categoría Ficción

Mejores Libros de 2026

Últimas Búsquedas

Categorías Destacadas