El mundo como representación

Al proponer una historia de las representaciones como alternativa a la historia de las mentalidades, el autor abre nuevas perspectivas para la comprensión de la multiciplidad y diferenciación de la práctica cultural en la era moderna, que es una era del texto. En ejemplos concretos de obras famosas, como la La Celestina, muestra en qué medida la lectura, la interpretación y la difusión de estas obras son modelos de producción de signficación y, por tanto, contrucciones culturales.

