Por el bien de Elena

A Elena la asesinaron mientras hacía footing una neblinosa mañana de Cambridge. Dejó un vacío entre quienes la conocían –todos deseaban lo mejor para ella– y su muerte se convirtió en un engorro para las autoridades académicas, que además estaban en pésimas relaciones con la policía local. El recurso a Scotland Yard era inevitable, y con él, la presencia del inspector Lynley y la sargento Havers. Ambos, en su investigación, se topan con las múltiples sombras de la personalidad de Elena, la equívoca relación que mantenía con sus amigos y con sus fugaces amantes, las...