Sin Grecia no habría más mundo (civilizado) que recorrer

Una mujer sola. Una mochila. Pasaporte y tarjeta de crédito. Toda la curiosidad del mundo… y ese mundo por delante esperándola. Con cientos de aventuras. Con un universo de personas maravillosas de todas las nacionalidades dispuestas a compartirlo todo y a cuidarla. Porque si tiene una ventaja viajar sola como mujer es que todo el mundo te protege. Creen que estás desprotegida y vulnerable, y se vuelcan mucho más que si fueras con una pareja o en grupo. Si como hombre, vas solo, también verás cómo se abren más y te abren sus puertas, generosos, sin miedo. Si eres tú quien lo tiene, ...
