Terror en Fontenay

Algunas de las aventuras más misteriosas e improbables jamás ocurridas suelen tener su inicio en las más prosaicas circunstancias de las ocupaciones cotidianas. Así ocurrió con lo que vamos a referir. Hacia finales de agosto de 1831, recibí la invitación de un viejo amigo (un importante funcionario gubernativo adscrito a la administración de las Propiedades de la Corona) para pasar unos días con él y su hijo en Fontenay- aux-Roses, en la apertura del año cinegético. Por aquellos días yo era un empedernido deportista, y la elección del lugar donde disparar el primer tiro de la...








